Jazz's Things

lunes, agosto 18, 2003

Una vez caminé un cielo de besos verdaderos, de labios que amaban con pasión, de tardes llenas de amor y buenos sentimientos.
Sonrisas entre caricias, bromas entre sudores más calidos que los dormitorios del infierno.
Promesas y planes que nunca se cumplirían, llenándome el alma; como si fuesen reales.
No importa el cómo, el dónde ni el cuando, tan sólo importa que caí.
El hielo y el fuego hicieron un pacto en mí; ese es el secreto. Por eso sigo respirando.
Con todo lo aprendido me muevo entre la gente, algunos ven las alas rotas, otros no.
Con la dureza que sólo el haber conocido toda la ternura puede dar toco las vidas que me rodean, escucho, ayudo, triunfo y fracaso.
Algunas cosas se repiten y reacciono por reflejo, con cierta tristeza; di no a ese beso, dile que se ponga la ropa otra vez, sal de la habitación, vete.
Vete solo.
Siempre solo.
No puedo andar otro camino que no sea el mío, esa es mi fuerza y mi debilidad.
Dejando atrás personas sin lucharlas, porque no quieren ser luchadas.
Dejando que la idea equivocada de mí tome mi lugar en mentes que algún día me importaron.
Dejando de luchar guerras que podría ganar, para no ganarlas; para no perder después.
Dejándome sueños sin soñar.
Dejándome solo.
El aplauso no conforta, la admiración de los que sienten que puedo hacerles vibrar, que puedo hacerles reír, que puedo hacerles llorar, que con un micrófono en la mano los llevaré a pasear un rato por su interior, dibujado por el mío, no conforta.
Enorgullece, da ánimo, seguridad, motivos para quemar energía, pero no calor.
El calor sólo sale, ya nunca entra.
Ya no hay soles para mí.
He sufrido y disfrutado dos o tres vidas en media, estoy aquí matando tiempo, pegando un vistazo, de paseo por si me necesitas.
Tú que aún amas, que aún crees, que aún no eres capaz de ver como acabará todo, que aún no estás pasado de vueltas:
Disfruta.
Yo seguiré aquí, viendo dragones donde otros sólo ven nubes.