Jazz's Things

jueves, mayo 08, 2003

Yo alucino en colores, amigos.

Ahora nos cuentan que eso del no a la guerra ha sido cosa de los “comunistas”-cuanto tiempo sin escuchar esto-y esos que salieron a la calle por motu propio, sintiéndose indignados porque su gobernante, desoyendo su voz, hacía lo que quería (bueno, lo que quería el de la guerra santa desde la casa blanca), van y se lo creen.

Vamos, que los rojos (diabólicos, con cuernos y que comen bebés, como decían los curas a la gente en tiempos de Franco) han venido a nuestras casas a convencernos para romper la cohesión de esta gran España unida.

Nos justifica el pollo Aznar todo el tinglado con la inclusión como alias de ETA de grupos como Batasuna en la lista internacional de terroristas.

Para que el español vea que algunos viajes valen la pena, nos dice el amigo.
Con ese rostro de cemento armado que da gusto verlo.

Pobres de nosotros, manipulados e ignorantes, que hemos ido contra la decisión de apoyar el ataque descarado, por la jeta y sin pruebas-¿Dónde están esas armas?-que el imperio Americano ha lanzado sobre un enemigo poderosísimo, doce años de embargos y ataques lo hacen a uno la hostia de poderoso, que amenazaba su libertad.
Si es que somos unos desalmados, joder.
Han sido ellos, los rojos, los comunistas, ese mal universal, esos que apoyan las ejecuciones cometidas por Fidel.
(No vamos a decir nada de las ejecuciones de la democracia americana ni de bahía de Guantánamo, ni de todas las guerras montadas por los USA el siglo pasado, no sea que se nos estropee la fiesta de la ironía que nos estamos montando, amigos)

Nosotros, a fin de cuentas, somos tan sólo unas pobres victimas, sin juicio ni cultura -de esto último se está encargando divinamente ese sistema educativo anti-proletariado que a mi personalmente me hace el culo agua- somos tan tontos y nuestros lideres son tan conscientes de ello que en un ejercicio de suprema caridad cristiana, de conciencia histórica, universal, casi divina, de Justicia, así, con mayúscula, deciden por nosotros.

Miedo me da ver como van a operar contra esos que nos han comido el coco, que nos han hecho capaces de indignarnos porque nuestro dirigente haga lo que le salga de las mismísimas pasas arrugadas que esconde en el calzón, esos que han venido todas las noches durante semanas a nuestras casas y nos han obligado, a punta de pistola, a pegar cacerolazos, a gritar desde el balcón que queremos una democracia, esos que nos amenazaron con la muerte si no gritábamos no a la guerra día si y día no en multitudinarias manifestaciones; lo justo ante estos hechos será que incluyan al PSOE y a IU en esa lista de terroristas internacionales, digo yo.

Menos mal que queda gente con criterio, como el pollo Aznar, para devolvernos el sentido común, la vergüenza, el sentido de la realidad y la verdad absoluta e indiscutible que mueve su corazoncito de Español.

Al final, cachondeos aparte, a uno sólo le queda reconocer que lo que dijo aquel infame asalariado de Hitler, ya saben, aquello de que una mentira muchas veces repetida acaba siendo una verdad, es por desgracia una realidad bastante evidente.

Ahora veremos como se nos da en las urnas.

No sé si será por cierto escepticismo genético, pero me da a mí que con el tiempo se demostrará que tenemos justo el tipo de gobernante que nos merecemos.

De esos con los que no sabe uno si reír o llorar.